miércoles, 18 de julio de 2018

Entrevista a Nadar



Tras su brillante ópera prima Papel estrujado y la rabiosa El mundo a tus pies, Pep Domingo, más conocido por el sobrenombre artístico Nadar, vuelve a la carga con su tercer trabajo publicado hasta la fecha en España, ¡SALUD!, en el que forma dúo artístico con el francés Philippe Thirault para remitirnos hasta tierras coruñesas en la década de los setenta, con una historia tan real como sorprendente. Nuestro reportero Roberto M. Lamosa tuvo ocasión de encontrarse con el artista valenciano para hablar de su carrera y sus últimos trabajos en la entrevista que a continuación os ofrecemos.


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Me surge la duda de si tras haber comenzado tu carrera como autor con dos títulos tan brillantes como fueron Papel estrujado y El mundo a tus pies, has llegado a sentir algo de vértigo ante la perspectiva de afrontar tu nuevo trabajo, cuando las expectativas son tan altas.

Pues sinceramente no, porque simplemente intento no pensar demasiado en eso. Es decir, lo que más me interesa es hacer bien mi trabajo, me centro en mi obra, lo que dirán o no dirán obviamente si es todo bueno pues mejor. Pero la verdad es que no, no siento ese vértigo. Además tengo la fe de que siempre lo que vas a hacer después de alguna manera va a ser mejor, si no lo pensaras no lo harías nunca, no seguirías haciendo más. Tengo la confianza en poder superarme.

En esta ocasión es Philippe Thirault quien guioniza la historia de ¡Salud! ¿Cómo acabó en tus manos?

Pues Futuropolis, la editorial que me publicó en Francia Papel estrujado tenían este guion, los editores ya conocían Philippe y él les había vendido su guion y pensaron en mí para dibujarlo. Fue así como llegó, me pasaron el guion, me gustó, le vi también una oportunidad de trabajar para el mercado francés y me dije… pues igual me apetece dibujar una obra sin estar todo el día pensando en el guion, centrarme en el dibujo que puedo hacer y comprobar si lo puedo conseguir. Y así comenzó todo.

¿Y qué tal ha resultado trabajar sobre el texto de otro, ha sido más llevadero o una complicación?

A ver, es un corsé, pero siempre tiene cosas súper interesantes. A parte de lo que te decía antes de que te puedes centrar en el dibujo, es que eso te abre un mar de experimentación y reflexión interesante. Después también aprendes cosas, porque cuando te ves dibujando algo que otra persona ha pensado, con otra forma narrativa y otra manera de contar las cosas a la que tú harías, pues en el fondo, es un corsé del que aprendes un montón. Además me ha dado manga ancha, así que en resumen, bien.

Pero quizás nos estamos adelantando un poco con estas preguntas. Para quien no lo sepa, explícanos un poco de qué trata la historia de ¡Salud!

Pues para empezar ¡Salud! es una historia real. Philippe conoció en un bar no hará muchos años a un hombre con quien llegaría a entablar una relación de amistad y que le explicó esta historia. ¡Salud! es una historia ambientada en los finales del franquismo, principalmente en A Coruña, aunque también hay parte que transcurre en París. Pues bien, este hombre en la época era un tío con mucha energía y un ego muy alto, es un personaje que ya veréis que tiene mucha rebaba y sus luces y sombras como se dice habitualmente; entonces se casó con una gallega y se instaló en A Coruña, donde abre un restaurante y bueno… de eso va la historia (risas). Tiene un punto de novela negra y hemos intentado ser lo más fieles a esa época, que es un momento del que tampoco hay tanta documentación, no es como la Segunda Guerra Mundial, o algo así, sino principios de los años setenta en un lugar como A Coruña, así que costó encontrar esa documentación, pero hemos intentado ser lo más fieles. Yo por lo menos desde mi parte, que es la gráfica, es lo que he intentado hacer.

Curioso que sea un autor francés quien escriba una historia ambientada en A Coruña en la década de los 70. Me pregunto si fue difícil plasmar ese espíritu en las páginas.

Sí, porque no has vivido esa época, no es mi caso. La suerte es que mi padre siempre ha sido una persona muy metida en política y en esa época no era una excepción. De alguna manera, preguntándole y cotejando cosas… ¿Esto, está bien? ¿Cómo lo ves?... Pues esa verosimilitud de alguna manera la ha inspirado mi padre. A mayores lo de siempre, mirando muchas fotos, leyendo alguna cosa… Siempre que tratas una época que no es la tuya cuesta más. Para mí, que no soy una persona para la que sea natural documentarse, porque mis historias no suelen requerirlo, pues sí, posiblemente me costó más que a otras personas (risas).

Hablando más estrictamente del apartado gráfico, también afrontas un estilo diferente, tanto en la línea, los colores, las texturas ¿Tuviste algún referente?

Claro que habrá referencias, pero de buscarlas ya se encargará la gente, yo simplemente quería prescindir de la línea, meter una paleta de color reducida, que aquí debe tener tres o cuatro tonos… Y que de alguna manera no fuera coherente con la historia, es decir, si la historia tiene una parte más lúgubre y más tristona, darle una paleta que rompiera con esa idea. Y por supuesto que tuviera también algo de época. Aunque en realidad yo creo que es contemporánea, al mismo tiempo es moderna pero tiene ese punto de experimental, me apetecía hacer algo así.

¿Cuál es tu método de trabajo habitual, le concedes más peso al digital o a las técnicas tradicionales?

Pues mira, es que he pasado por muchos. En ¡Salud! y todos los anteriores hacía el lápiz y el boceto todo a mano, lo escaneaba y luego acababa en digital. Pero en el último que he hecho, que aún no se ha publicado en España, he trabajado con papel, pluma, pincel, tinta… y por ahí voy a seguir ahora. El digital me iba muy bien hasta el momento, pero ahora simplemente me apetece trabajar “analógicamente” (risas), a lo clásico.

No quería pasar por alto tu anterior trabajo, El mundo a tus pies, que personalmente considero brutal. Una obra que retrata no solo una crisis económica, sino también generacional; pero viendo el paso del tiempo desde que se publicó ¿Crees que hoy habría algo que cambiar?

Sí, creo que sí. Cuando hice esa historia estaba muy encabronado y eso está bien. Lo que pasa es que cuando te desinflas pues es como todo, siempre le ves la rebaba que es un pelín excesiva, en algunos puntos muy visceral… Pero lo mismo que yo le veo malo, es también lo bueno que tiene de alguna manera. Entonces no sé lo que cambiaría, si la tuviera que volver a hacer creo que simplemente no la haría, porque fue fruto de un momento muy concreto, que por supuesto sigo defendiendo y no es algo que se me haya pasado, pero lo enfocaría de un modo diferente, no sé cómo, ni siquiera me lo he planteado.

¿Reconoces algún elemento común o un factor que compartan tus obras?

Buf… Creo que personalmente en mi manera de trabajar suelo tener tendencia a centrarme mucho en los personajes, hay gente que quizás tiene un discurso más formalista o se centra más en tramas. Yo explico muchas cosas a través de los personajes, tengo una visión humana digamos, trabajo mucho el guion y la estructura también, pero los personajes, su psicología, su desarrollo, tienen un peso fuerte y notable en las historias. Creo que esa es mi manera, aunque trabaje temas de género en el futuro, o historias de otro tipo, creo que siempre que creo una historia los personajes tienen que vivir y tener un peso especial. Y creo que eso es lo que de alguna manera lo une, aunque es algo prematuro para hablar de lo que une mi trabajo, porque no tengo tanto (risas). Pero al menos esa es mi vocación, creo personajes y a partir de ahí ellos andan.

Tengo entendido que hacia al inicio de tu carrera no sabías muy bien hacia dónde enfocar tus ideas, si hacia la narrativa pura y dura o hacia el cómic ¿Notas en ese sentido que ha evolucionado tu forma de narrar?

Sí, yo creo que sí. Normalmente hay momentos en que no sabes muy bien hacia dónde tirar, y yo tenía una pulsión literaria, como mucha gente. Lo que pasa es que hasta que consigues de alguna manera que esas dos sensibilidades, que de entrada pueden parecer tan diferentes, se vayan juntando poco a poco en un mismo discurso… eso requiere tiempo, esfuerzo y también elecciones muy claras y directas de tirar por un sitio o por otro. Pero creo que es muy pronto para saberlo, ni siquiera a día de hoy podría decir que tengo una manera de trabajar concreta o un estilo, aún estoy encontrándome, interiormente lo pienso… y quizá esté siempre así, pero creo que esa es la carrera normal de cualquier persona.

En tu caso, la Beca Alhóndiga te permitió ir a la Casa des Auteurs Angouleme, de donde estáis saliendo algunos de los autores más notables del panorama nacional ¿Qué peso le concedes a las becas y este tipo de iniciativas a la hora de iniciar una carrera como autor en España?

No puedo hablar por todos, pero en mi caso fue súper decisivo. Yo en aquel momento estaba trabajando (felizmente también) a días en una librería de lunes a sábado y tenía muy poco tiempo para trabajar en esto la verdad. Y tenía muchas ganas de hacer cosas, tenía el tintero llenísimo, pero si no tienes ninguna oportunidad para trabajar tampoco puedes desarrollar nada. Debe haber mucho talento que se debe quedar en nada al final, porque no tienes esa oportunidad ahí. Así que fue súper decisivo para mí, de hecho siempre lo diré y lo defenderé, que yo empecé a poder hacer comics gracias a una beca. Me gusta pensar que como yo hay mucha gente y por eso las considero muy importantes. Ojalá hubiera más de hecho, porque nos estaremos perdiendo un montón de cosas y de talento. Pero bueno, es algo que pasa en ciencia y en todos lados, que no somos el único gremio afectado (risas), es algo sistemático.

¿En qué otros proyectos estás embarcado ahora mismo? ¿Qué podremos ver en un futuro próximo?

Pues en paralelo a ¡Salud! aquí en España, salió en Francia un título que es Édouard Luntz, en el que trabajo con otro guionista, es una especie de… no sé si podríamos llamarlo un documental o una investigación sobre un cineasta coetáneo de la época de la Nouvelle Vague, coetáneo de Godard y toda esta gente, pero que nadie conoce a pesar de que ganó un premio en Cannes y en Berlín, vamos que era un director notable en su momento, lo que pasa es que trabajó para Hollywood y... Es decir, hay ahí todo un conglomerado, que es lo que Julien (el guionista) investigó y con ello hace una reflexión sobre el cine, sobre cómo la memoria aparta a unas personas y por qué razones, sobre la maquinaria de la industria que es una mole que va pasando y pisoteando lo que cree oportuno y lo otro no. A parte, por supuesto, habla de este director de cine. Y si hay suerte y todo va bien, saldrá el año que viene con Astiberri aquí en España. Y ahora estoy trabajando también con Julien en una obra que estamos acabando, que es una historia sobre la familia de su mujer, una historia costumbrista ambientada en la época real, que transcurre en el país ocupado por los nazis, aunque no va precisamente de la guerra, es una historia humana y familiar. Y aparte estoy trabajando en una historia personal de ciencia ficción en la que voy poquito a poco, porque hay que compaginarlo todo lo demás y también hay que dejar de dibujar en algún momento del día (risas), así que llevará su tiempo, intentaré que no sea muchísimo, pero en eso estoy.

Muchas gracias por tu tiempo y te deseo lo mejor en todos tus proyectos.

Gracias a ti por tu interés.


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Una vez más nuestros agradecimientos a la librería Banda Deseñada y a Pep Domingo por su tiempo y amabilidad.

Roberto M. Lamosa

jueves, 28 de junio de 2018

Love is love

Love is love

Autores: varios.
Editorial: Ediciones Kraken 
Formato: 160 páginas, color, tapa dura.
Año de publicación: 2018
Precio: 22€





Hoy podemos hablar de una de esas excepcionales ocasiones en las que el mundo del comic se une con un propósito común y con una misma voz muestra su apoyo a los supervivientes y homenajea a las víctimas asesinadas en la masacre de la discoteca Pulse de Orlando en el 2016.

El proyecto comandado por Mark Andreyko e IDW Publishing y con el apoyo de DC Cómics en su edición original, reúne no solo a un nutrido grupo de reputados/as autores y autoras, sino también a una generosa selección de los más célebres y queridos personajes del mundo del cómic, para ponerlos al servicio de una colección de apasionados relatos y piezas gráficas, que inspirados en aquellos trágicos sucesos funcionan como tributo por extensión a la comunidad LGTB.

  

Supergirl, Batwoman, Southern Bastards, Harley Queen, The Spirit, Harry Potter, o Hack/Slash son algunos de los muchos personajes que hacen acto de presencia en esta obra colectiva, en la que si bien cada artista decide aportar su distintivo sello personal, en conjunto resuena como un enérgico alegato en favor de la tolerancia, la integración y el respeto.

En España es Ediciones Kraken la encargada de publicar este título, en formato de tapa dura y al precio de 22€, de los que donará 0,5€ por cada ejemplar vendido de esta edición al Observatorio español contra la LGTBfobia.

Una buena causa y una gran lectura, motivos más que suficientes para concederle esta semana mi sello de aprobación del Capitán Latinoamérica, con el que os recomiendo encarecidamente la lectura de Love is love.



miércoles, 20 de junio de 2018

A Viñeta de Schrödinger



Este mes de julio nace A viñeta de Schrödinger, una nueva publicación destinada a reivindicar el mundo del cómic, dar voz y visibilidad a sus autores y autoras y a un formato más célebre en épocas pasadas, el de la revista de autoría colectiva que apuesta por las historietas breves, frente a la omnipotente novela gráfica tan en boga estos días.

No es la primera de las publicaciones de este tipo que ha surgido en el último par de años a nivel nacional, pero en esta ocasión la iniciativa llega desde tierras gallegas. “A viñeta de Schrödinger” es un ambicioso proyecto que nace con una doble vocación: la de demostrar que el cómic en Galicia está más vivo que nunca y la de promover la lengua gallega entre la comunidad lectora, no en vano es A Mesa Pola Normalización Lingüística la principal impulsora del valiente proyecto capitaneado por el veterano historietista vigués Kiko da Silva (aunque para un público no gallegoparlante tampoco implicará una dificultad comprensora excesiva).

En ella se nos ofrecerá una colección de historietas autoconclusivas aptas tanto para un público juvenil como adulto, a cargo de una cuidada selección de autores/as veteranos y noveles, entre los que podemos encontrar nombres como los de Miguelanxo Prado, Kohell, Miguel Porto, Aldara, Joan Casaramona, Fonso Barreiro, Zaida Novoa, Miriam Iglesias, Pablo Prado, Fran Bueno, Miguel Rojo, Víctor Rivas, Antonio M. Fraga, Fernando Llor y el propio Kiko Da Silva.


Una auténtica apuesta por el formato de la historia corta, que nos ofrecerá entre otros, episodios como “Arquivos paranormais” basado en intrigantes sucesos paranormales y documentados gallegos, “Os merlos encadeados” relato intimista sobre la infancia de Miguelanxo Prado, “Astrocito” que narra las aventuras de unos jóvenes que están aprendiendo a manejar robots gigantes, “Estrela Nai” que cuenta la historia de una joven que nace en la densidad del universo y no sabe qué hace allí, o “Ratas do peirao” una distopía que propone una Galicia invadida por una especie de dictador.

Nuestro amigo y colaborador en el blog, Roberto M. Lamosa también contará con una sección propia de entrevistas, en las que podremos conocer más de cerca el trabajo y obra de diversos/as autores y autoras nacionales e internacionales. En este primer número nada menos que la neoyorquina Sarah Andersen, autora de las archiconocidas tiras cómicas de Sarash’s Scribbles, con las que ha ganado el éxito y legiones de fans por todo el mundo.

La revista de cómic tendrá una periodicidad trimestral, con un formato de 32 páginas a todo color, un tamaño de 17×24 cm y cubierta de tapa dura, que además cuenta con un gran atractivo para éste su primer número, la espectacular portada a cargo del artista orensano Miguel Robledo.

Cada número será publicado al módico precio de 5€ y en la actualidad es posible suscribirse en su web oficial, para los cuatro primeros números por 20€.
Así que no os lo penséis y si queréis conocer la revista un poco más no dudéis en pasaros por la web de A Viñeta de Schrödinger.

miércoles, 13 de junio de 2018

Entrevista a Albert Monteys


A su paso por las librerías del país logra congregar a legiones de sus seguidores, y es que el veterano artista barcelonés es una auténtica celebridad y autor referente en el mundo del humor gráfico. Albert Monteys afronta un tour de presentación de sus más recientes trabajos "El show de Albert Monteys" y "Universo" (Astiberri), este último un trabajo con el que se aleja de su producción humorística habitual, para sumergirse en el terreno de la ciencia ficción. Pero a pesar de su apretada agenda hemos tenido la ocasión de reunirnos con él para poder hablar de su trabajo y del reciente giro temático de su carrera, en una interesante entrevista que podréis disfrutar a continuación.

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No puedo evitar comenzar por una cuestión que me parece ineludible... y es que después de una carrera caracterizada por el humor, de pronto nos sorprendes con Universo, un título que pega un salto temático abrumador hacia la ciencia ficción ¿Cómo y cuándo surge este proyecto?

Pues esto surge hará unos cuatro años, cuando Marcos Martín y Brian K. Vaughan empiezan una plataforma que se llama Panel Syndicate, en la que ponen un cómic que estaban haciendo ellos en ese momento, llamado “The private eye”. Y deciden que en vez de ir con un editor tradicional, pueden venderlo ellos online y permitir a la gente pagar el precio que quieran, entre cero y los euros que quieran. Y les funciona muy bien, en principio son dos autores muy reconocidos en Estados Unidos sobre todo, pero se dan cuenta de que necesitan tener más comics dentro de la plataforma para que se mantenga viva y además tienen incluso la idea de hacer extensivo este sistema que permite al autor vivir mejor de su obra, pues quieren que más autores disfruten de ello. Así que Marcos en un momento dado me ofrece presentarle un proyecto para Panel Syndicate, lo cual a mí me sorprende mucho porque yo estaba haciendo cosas para El Jueves, que poco tenían que ver con el tono de Private Eye. Pero al mismo tiempo entiendo que Marcos está pensando en los tebeos que hacía en los noventa, como Calavera Lunar… y que es una oportunidad para cambiar de registro, que es algo que hacía tiempo que me daba vueltas en la cabeza. Y nada, pues me falta tiempo para presentar un proyecto y me reinvento un poco el estilo. Y la verdad es que como es un proyecto muy distinto que pide cosas muy distintas pues decido empezar un poco de cero.

Veo que no tuviste ninguna duda por apostar por el formato de Panel Syndicate.

No, la verdad es que a mí la idea a nivel comercial y de trato con el autor me parecía fantástica obviamente. Y estaba claro que alguna cosa estaba cambiando en el consumo de tebeos, que internet tiene que jugar un papel en todo esto y hacer experimentos en este sentido me parecía fantástico. Además cambiar de registro era una cosa que me hacía una falta tremenda a nivel creativo.

El humor no es un campo de ideas tan fácil de explotar, como dejas claro en “El Show de Albert Monteys” ¿Pero y la Ciencia Ficción, es difícil exprimirla para conseguir ideas que no estén trilladas, especialmente cuando hay viajes en el tiempo de por medio?

Claro, de hecho la cosa con los viajes en el tiempo es que parece que está todo hecho. Pero yo tenía un par de ideas, que de hecho salen en el libro y me parecía que no estaban explotadas, que además tenían un cierto sentido o encajaban con un relato que quería contar y las he aprovechado. No sé si tengo más historias de viajes en el tiempo en la cabeza, pero en todo caso, yo creo que la variación sobre una base es algo muy habitual… toda la música pop se parece mucho ¿Verdad? Pero en realidad va variando sobre algo que ya existe desde hace tiempo. Creo que en este sentido no hay que tener miedo a que la base de la historia sea trillada si la cuentas de otra manera o si le buscas un nuevo giro, si descubres alguna nueva cosa de la que hablar… Y en este caso yo quería que fueran historias sorprendentes y que contaran algo. En este caso creo que sí lo he conseguido.

¿Y cuáles son los temas que se esconden detrás de Universo?

Pues la verdad es que los temas yo los descubro cuando tengo la historia a medio escribir, cuando hago ciencia ficción. Cuando haces humor siempre partes de una tesis y entonces haces los chistes para defender esta tesis o ponerla a prueba, o lo que sea… Pero tal y como me aproximo yo a la ciencia ficción parto siempre más de la anécdota fantástica o fanta-científica y después poco a poco digo - ¿Y en realidad qué se puede contar con esto? – Por ejemplo, en la primera historia veo que me permite hablar sobre como maltratan las grandes corporaciones, o sobre el mundo del trabajo, de hecho el primer número es un día de trabajo horrible, muy largo y muy alienante; la última historia me permite hablar sobre una relación de pareja que funciona mal. Incluso más allá de dar un mensaje, que nunca es mi intención dar un mensaje subrayado, sino transmitir un tono, puedo hablar de cosas que suceden. No quiero decir que mi mensaje en esta historia es tal o pascual, pero sí que me gusta mucho contrastar el sentido de la maravilla, este cósmico y tan absoluto, con un tono un poco pocho y costumbrista y con este punto de vista siempre un poco del perdedor, o del personaje que está en lo más bajo de la cadena trófica, por decirlo de alguna manera y que se come todo el marrón. Pero ya es un poco más una cuestión filosófica en general que de crítica social.

Mencionábamos hace un momento a Panel Syndicate, en donde se publicó originalmente Universo y ahora es Astiberri quien lo publica en formato físico ¿Como autor cómo valoras las diferencias entre ambos formatos?

Lo que se ha demostrado con el libro de Universo es que ambos sistemas pueden convivir perfectamente. De hecho se ha vendido muy bien en digital y ahora que ha salido en papel se ha agotado la tirada en un mes. O sea, que el digital no se ha comido las ventas del papel, ni el papel ha hecho que la gente deje de comprar el digital, al contrario, ha hecho que más gente entre en la web. Como sistemas yo creo que conviven y tienen vida los dos al mismo tiempo. Las diferencias  principales son que en el digital entras en un mundo que se parece mucho al papel pero donde hay reglas nuevas, con lo cual tiene este punto apasionante de estar recorriendo territorio que todavía no está mapeado y de inventarte cosas; desde la relación de una página con la otra, que no están enfrentadas si las ves al mismo tiempo, sino que cada página te aparece por sí misma; hasta el formato apaisado, que tiene mucho sentido, porque las pantallas son así, pero además también para la narrativa visual que tiene más sentido, porque nosotros vemos en panorámico, el cine es panorámico precisamente por eso, los tebeos no suelen serlo, pero me parece que es muy natural para un cómic ser panorámico, lo cual me perite abrir ahí una nueva manera de contar historias muy emparentada con la que utilizaba hasta ahora en papel, pero en la que puedo permitirme hacer nuevos experimentos. También puedo si quiero hacer la historia más larga, porque no importa añadir cinco páginas más, con lo cual me da bastante más libertad a la hora de crear la historia.

En el apartado gráfico también hemos presenciado una ruptura con tus anteriores trabajos ¿Lo has disfrutado o ha sido un quebradero de cabeza?

Yo siempre lo digo, sufro mucho con los guiones, pero a nivel de dibujo es un placer absoluto. Porque sí que tiro de una serie de influencias que había apagado para hacer cómic humorístico y que no tenían cabida ahí, desde Jack Kirby hasta los hermanos Hernández. Hay varias cosas que me gustan mucho pero que no sabía cómo meter en mi obra y aquí básicamente les he dado rienda suelta. Por alguna razón no es un estilo de dibujo que me hiciera sufrir mucho una vez decidí cómo iba a hacerlo y lo interioricé. Seguramente había estado toda mi vida preparándome para hacerlo, pero no tenía ocasión para hacerlo y que me pagaran por ello, con lo cual iba haciendo este tipo de dibujo en los ratos libres. O sea que no ha supuesto un gran sufrimiento, lo contrario, ha sido un placer.

Esto me lleva a otra de las gracias recurrentes en “El show de Albert Monteys”, que es esa obsesión de tu caricatura por saber si algún día llegará a crear una Novela Gráfica de gran calado ¿Estás más tranquilo después de las buenas críticas y esa nominación a los Eisner? ¿Y están más tranquilos contigo en tu casa?

La verdad es que en “El Show de Albert Monteys” me invento muchas cosas… algunas son ciertas (risas). Pero por ejemplo mi obsesión de hacer una novela gráfica que sea respetada es una invención del personaje, en cualquier caso yo no tengo ninguna necesidad. Al contrario, soy muy partidario del género del humor, de la ciencia ficción, del terror… porque te libera de la necesidad tener que contar cosas muy importantes, que también las puedes contar al final claro, pero al ser géneros resultadistas… es decir, por ejemplo en el humor tienes que hacer reír y una vez has hecho reír y la obra ya tiene sentido por sí misma, ahí entonces ya puedes añadir las capas de contenido que quieras. En la ciencia ficción, en el terror o cualquiera de estos géneros tienes un objetivo, que a mí me tranquiliza como autor, es decir, si he conseguido ésto la base ya la tengo, luego a partir de aquí puedo añadirle capas de contenido. Pero además me doy cuenta que disfruto mucho más cuando en una obra que en principio no está pensada para transmitirme mensaje me llega por ahí, que cuando es algo que ya está pensado y predeterminado para que sea algo muy profundo y sólido. Esto lo digo como autor, como lector consumo de todo, pero como autor me tranquiliza mucho el género por eso, porque sé que hay unas reglas que están muy claras.

¿Habrá más historias de Universo?

Sí, de hecho la idea era sacar el número seis del cómic digital junto con el libro, no he llegado a tiempo pero estoy dibujando ahora y saldrá antes del verano seguramente. Mi idea es durante este año hacer varias más y con suerte para 2019 tener ya un segundo libro.

No podemos negar que con toda tu carrera a las espaldas eres una influencia muy importante en el campo del humor gráfico, de hecho y sin ir más lejos hace apenas un par de semanas podía hablar con Mamen Moreu, quien te menciona como su referente más importante ¿Esto es mucha presión o te gusta que te alimenten el ego?

La verdad es que saber que has influido en nuevas generaciones… claro, todos los dibujantes somos dibujantes porque nos ha volado la cabeza el trabajo de alguien y hemos intentado descubrir cómo funciona eso y reproducirlo. A mí formar parte de esta cadena me parece fantástico y ni tan siquiera me supone una gran responsabilidad, porque los tebeos con los que estoy influenciando ya los he hecho (risas).

En tu visita a Pontevedra has pasado por la escuela de O Garaxe Hermetico ¿Qué tal la experiencia como profesor?

Muy bien, la verdad es que no es algo que me salga natural, sobre todo porque me siento un poco impostor cuando doy clases, siempre pienso que… y de hecho es cierto que no tengo un método, nunca he destilado lo que hago en una fórmula que pueda comunicar, sino que actúo un poco por instinto, a veces voy haciendo según entiendo que la cosa va a salir mejor o peor. Pero sí que se agradece la oportunidad de en un momento dado sentarte y diseccionar un poco tu trabajo desde dentro y ver por qué lo has hecho y cómo. O sea que más allá de la experiencia de hablar con gente que está interesada por el tema y te prestan toda la atención del mundo, me vale también a mí para ver lo que hago.

Ya para terminar ¿Aparte de todo el trabajo de Universo hay algún otro proyecto en el horizonte?

Pues la verdad es que mi proyecto ahora mismo es hacer tanto Universo como pueda, hasta que decida que ya no tengo más historias de ciencia ficción dentro. Pero desde luego es algo que no me importaría estar haciendo durante un tiempo y este año he decidido dedicarme exclusivamente a esto, de hecho he decidido decir que no a todos los proyectos que me lleguen para dedicarme solo a Universo, porque como freelance te van llegando siempre propuestas de ilustraciones, historias cortas… y he decidido que este año voy a ser solamente el dibujante de Universo. Voy a dedicarme a hacer como mínimo cinco números más y después ya veremos.

En la imagen: Rafa Tenorio y Monteys durante su presentación en Librería Paz.

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Una vez más nuestros agradecimientos a Astiberri, Librería Paz (Pontevedra) y Helena Torres Blanco por haber hecho posible este encuentro. Y por supuesto a Albert Monteys por su tiempo y cordialidad.


Roberto M. Lamosa

jueves, 10 de mayo de 2018

Entrevista a Mamen Moreu


A su paso por la ciudad de Vigo tuvimos ocasión de conocer a la artista oscense Mamen Moreu, quien se encuentra inmersa en plena gira de presentación de su nuevo y muy esperado trabajo "Desastre" (Astiberri Ediciones); un hilarante relato con el que nos presenta a Berta, su nuevo personaje protagonista, una treintañera profundamente descontenta con el desastre en que se ha convertido su vida y que deberá lidiar con una sucesión de situaciones de lo más cotidianas y extrañamente reconocibles.
El encuentro nos brindó la oportunidad de conocer no sólo a una talentosa artista apasionada por su trabajo, sino también a una persona de lo más afable y cercana con quien pudimos hablar de su más reciente trabajo y su carrera.

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Hola Mamen, me alegra por fin poder conocerte en persona. Como tanta otra gente hace tiempo que sigo tu trabajo, desde aquel RESACA que se publicó en el ya lejano 2014. Ahora por fin podemos disfrutar de tu nuevo trabajo DESASTRE. Llevas ya algunas presentaciones a tus espaldas…

Una de hecho, solo hice presentación en Bilbao y en Barcelona he hecho firmas.

¿Cómo estás viviendo este momento?

Muy bien, enamorada de mi nuevo cómic (risas). Es que siempre lo digo, me lo tomo como cuando empiezas una relación y estás encantada de la vida. Lo que pasa es que a ver qué tal funciona, de momento está muy bien, muy buenas críticas, en Barcelona firmé un montón y en la presentación de Bilbao hubo un montón de gente también.

En Resaca conocíamos a Marcela, una veinteañera alocada, ahora en Desastre nos presentas a Berta, una treintañera más madura pero nada contenta con a dónde ha llegado su vida ¿Responde esta evolución en el cómic a una evolución también como autora?

Sí, es una evolución mía como autora y como persona. Yo además desde que me marché de Huesca y me fui a vivir a Bilbao, cuando dejé la librería donde trabajaba (porque yo era librera) y empecé a trabajar solo dibujando comics, sí que empezaba a experimentar más. Además tengo un trabajo semanal de El Jueves, tengo la página de Dolores y Lolo, entonces ahora estoy ahí experimentando, intentando salirme un poco de ese esquema de las páginas de El Jueves, que son un poco más cuadriculadas respecto a guion, disposición de viñetas y todo eso, con Berta quise que la historia fluyese un poco más, que fuera algo diferente.

Resaca… Desastre… ¿cuál sería el siguiente paso lógico?

Apocalipsis (risas)… No, en serio, quiero intentar cambiar un poco de registro. No estoy cansada del humor, porque a mí me gusta expresarme con el humor, pero sí que lo voy a plantear de otra manera, voy a empezar a hacer cosas diferentes. Como te digo, en El Jueves tengo la página semanal que es de humor y no resulta fácil estar siempre con el chiste ahí, no me da (risas)… No es que no me dé, sino que hay veces en las que te dices, jolín, estoy cansada de pensar chistes todas las semanas. Me apetece hacer algo… no más profundo, en plan novela gráfica drama, pero sí algo que vaya más allá del humor, historias que reflejan un poco vivencias propias, sin necesidad de entrar en el drama (risas).

Desastre es una ficción humorística, pero reúne una colección situaciones de lo más cotidianas ¿Ha hecho falta inventar mucho o había suficiente material real, propio o de gente cercana, que te haya inspirado?

La verdad es que he cogido mucho de cosas propias, porque al final vivencias de rupturas, trabajos de mierda y tal… hemos tenido todos y todas. Creo que en La Hora del Bocadillo lo comentaba en el 2016… ¿Te acuerdas que de repente todo el mundo lo dejaba con las parejas, los famosos se morían…? todo esto del 2016 que era muy apocalíptico (risas). Pues el cómic tendría que haber estado listo para entonces y decía… bueno, aprovecharé para preguntar a las compañeras ¿Oye, qué tal las rupturas? ¿Hola chicas qué tal va todo? (risas)… A ver, a animar también iba, pero de paso a pipear un poco y a documentarme (risas). Nunca pregunto yo nada sin tener una libreta a mano para apuntar.

Un peligro de amiga…

Sí, sí (risas)

Me gusta que en tu trabajo no haya tabúes o autocensura. No sé si entre los temas de actualidad, especialmente en un año como el que estamos viviendo, hay alguno que resulte más difícil de tratar desde el prisma del humor: la sexualidad de los personajes, la liberación de la mujer, etc…

Se pueden tratar igual. Hay por ejemplo una página que hice para El Jueves hará un año y medio y trataba de violencia machista, desde la psicológica, hasta las violaciones en fiestas populares porque una pobre chica está borracha… Igual eso es más sátira, más crítica, no es tanto humor como puedes ver con Berta, pero sí que se puede tratar. En mis cómics creo que siempre trato un poco la liberación de la mujer, mis protagonistas están bastante liberadas, la mayoría. Sí que es verdad que igual en mis historias no he metido temas más espinosos como violaciones, violencia de género o tal, porque tampoco se dio el caso, o no quería meterlo. Quizás en Desastre podría haberlo metido, pero en el momento en el que estaba contando la historia no me pareció que lo quisiera hacer, o no estaba preparada para hacerlo, pero sí que creo que se puede tratar.

Y a pesar de todos estos desastres y fatalidades ¿hay lugar para la esperanza?

Hombre claro. Siempre hay lugar para la esperanza, a veces parece que no, es más, yo soy súper dramática en mi casa, en el día a día es como - Ooohhh… no me salen las ideas, esto es una mierda, soy un fracaso – Pero no, al final siempre sale. Tú puedes entrar en un bucle de estos de hundirte en la mierda, pero al día siguiente estoy dando saltos por el parque con mi perra y dibujando cosas chulas. Hay esperanza.

Mencionabas hace un momento a Dolores y Lolo, un trabajo que haces junto a Iván Batty. Es una historia de lo más loca, como un choque de trenes entre la abuelita y la chica joven… ¿Cómo surge esta colaboración?

Pues llaman a Iván para colaborar en El Jueves como guionista y como los dos estamos en Bilbao y a él le gusta mi trabajo me llama. Entonces me propone los personajes, que en principio no iban a ser una abuela y la nieta, eso fue un poco propuesta de El Jueves, de decirnos, igual funcionaría más porque eran dos chicas que vivían en una casa ocupa y se llamaban Anti y Max, pero finalmente fueron Dolores y Lolo, la abuela y la nieta, que a mí me gusta muchísimo la historia, porque lo que es dibujar a las abuelas a mí me flipa y me lo paso muy bien porque dan mucho juego, por lo que dices, es un choque de trenes, de personalidades, de edades… Y también están las diferentes abuelas, porque está Dolores con su pandilla, Lolo con la suya y entre las abuelas, el travesti de pueblo, Sigrid la dominatrix… hay de todo. Las abuelas ya llevan dos años y ya empiezan a revelarse un poco, ya echan sus polvetes, se van a Benidorm, a manifestaciones con las otras… Iván es muy activista y él mete mucha caña en esos aspectos. Él me manda un guion y yo… digamos que co-guionizo las ideas, él hace guiones de todo, pero claro, de cómic yo tengo más experiencia, aunque él es muy bueno, porque además le encanta leer cómics… Yo soy un poco más pesada pidiendo cambios, pero él siempre se adapta a lo que pido. Formamos muy buen equipo.

No ha habido ese mismo choque de trenes entre autores…

No, pero sí que parezco yo la de Bilbao y él mucho más suave. Es que yo soy así (risas).

Hablábamos de todo este catálogo de personajes súper expresivos, pero leyendo Desastre apenas he podido ver esos brazos elásticos tan locos tuyos ¿Qué ha pasado? (risas)

Claro, que me he cansado un poco de que se me relacionase siempre con esos brazos (risas)… De verdad, que yo dibujo codos. Todo el mundo dice – pero si has dibujado codos- pues sí, claro que dibujo codos, a veces… Además, el recurso de los brazos alargados en Resaca sí que tenía una finalidad narrativa y sin embargo en Desastre solo los uso si alguna vez está muy cansada o si grita y levanta los brazos (Mamen gesticulando), pero ahora no los uso tanto porque creo que no los necesito. Resaca era una borrachera continua y aquí hay momentos más de seriedad, así que había que devolverle los codos (risas).

Eres una artista muy comprometida con el colectivo de autoras ¿Cómo está el tema de la visibilidad de la mujer en el cómic… igual, ha cambiado?

Yo intento dar visibilidad a todas las compañeras posibles y sí que es verdad que este año por fin ha habido paridad en las nominaciones del Salón del Cómic de Barcelona. Y ha sido también la primera vez que he firmado rodeada toda por autoras. En una ocasión, el sábado, estaba con Raquel Riba Rossy (Lola Vendetta), con Ana Peñas, que es la ganadora del premio a autora revelación de este año, con “Estamos todas bien” y Liv Strömquist, autora de “El fruto prohibido”, un libro sobre la historia de la vagina, muy interesante y que habla sobre la visión negativa que ha tenido la vagina a lo largo de la historia… Yo estaba con ellas y Liv estaba dándole el pecho a su bebé durante las sesiones de firmas. Yo pensé, si esto me lo dicen en un salón del cómic hace diez años no me lo creo. Y bueno, queda mucho por hacer pero creo que hay mucha visibilidad y cada vez más, de autoras, de lectoras, de fans…la mujer está presente en el mundo del cómic, no sólo como autora, sino también en todo lo que lo rodea.

¿Te sientes más cómoda con las colaboraciones o como autora completa?

Las colaboraciones me libran mucho de la presión semanal de entrega, pero sí que es verdad que yo estoy muy acostumbrada a trabajar sola y a veces me siento más libre yo sola. Yo puedo hacer mis modificaciones sin tener que planteárselas a nadie más que a mí misma. Y aunque yo me lleve muy bien con Iván… claro, yo a mí misma no me tengo que discutir nada. Luego si publico una cosa que digo – vaya mierda de chiste – entonces sí que discuto conmigo misma (risas).

Esas son otras batallas.

Generalmente estoy bastante contenta, o sea, mis batallas están durante el proceso en sí, pero cuando lo publico estoy contenta.

¿Prefieres trabajar en digital o con técnicas tradicionales?

Pues los guiones me los dibujo siempre en papel, porque no sé dibujarme los bocetos en la Cintiq y luego el boceto a limpio, la tinta y el color ya los hago en digital. Antes sí que trabajaba más con la mesa de luz y lo hacía todo a mano, pero la verdad es que adelanto mucho trabajo con la Cintiq. Y además me gusta, ¿por qué voy a decir que no? (risas) A veces hago acuarelas y lo disfruto también, pero trabajar en digital está muy guay, te da unas cosas que no te da lo otro.

¿Cuáles dirías que son tus influencias o autores de referencia?

Yo siempre lo digo, mi referente es Monteys, de leerlo en El Jueves. Y la evolución que ha tenido me parece espectacular, además me hace mucha gracia lo que hace. Me leí el otro día “El show de Albert Monteys” y me meaba de risa. Es que Monteys es mi REFERENTE en mayúsculas. Luego también he tenido otros referentes, que ahora ya no lo son tanto, como Peter Bagge, Joe Matt, más del underground, también Craig Thompson… es que me gustan muchas cosas. En ocasiones veo referentes en mis dibujos que yo no pensaba que lo eran y de repente te das cuenta de que los vas absorbiendo, porque si lees muchos comics al final te van entrando. También me gusta mucho todo lo que hacen las compañeras, Natacha Bustos, Ana Oncina… te diría tanta gente... Los colores de Mauro y la cabeza que tiene del humor que me encanta, y me hace el prólogo del cómic por cierto.

Me gustaría terminar con una pregunta que ya es un clásico en estas entrevistas ¿Qué consejo le darías a quienes quieran iniciarse en esta profesión?

Yo lo que siempre he hecho, sobre todo, ha sido dibujar sin parar, dibujar lo que te gusta hacer a ti y sobre todo subirlo a redes, compartir, hacer fanzines... No sé, moverte entre la gente que dibuja y comparar ideas. Es importante ir nutriéndote de los demás y conocer opiniones. Leer mucho también, y poco a poco incluso presentarte a concursos. Con esfuerzo se puede conseguir.
A mí me ayudó sobre todo a ir a salones del cómic, conocer a gente, y empezar a subir mis historias a Fotolog (risas), sí, es como muy del Pleistoceno, pero ahora está Instagram, se pueden subir stories. Ahora es muy fácil y cada vez hay más gente subiendo cosas, antes era algo más nuevo. Sobre todo si tienes cosas que contar, porque gente que dibuja bien hay mucha, pero gente que haga buenos guiones no hay tanta. Últimamente he tenido ocasión de formar parte de algunos jurados en concursos y ves que hay gente con un dibujo maravilloso, pero muchas historias que cojean, por eso creo que es muy importante el tema de los guiones, yo le doy mucha importancia a la narrativa.

Pues esto es todo por mi parte. Muchas gracias por tu tiempo Mamen y que este Desastre sea un éxito.

Gracias a ti.

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Una vez más, mis agradecimientos a la librería Banda Deseñada y a Astiberri por hacer posible este encuentro y a Mamen Moreu por su tiempo y afabilidad.

Roberto M. Lamosa