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martes, 10 de octubre de 2017

Roman Ritual

Roman Ritual

Autores: El Torres (guion), Jaime Martínez (dibujo), Sandra Molina (color).
Editorial: Dibbuks
Formato: 112 páginas, color, tapa dura.
Año de publicación: 2015
Precio: 16€



Tras el descubrimiento de la macabra muerte del obispo Marelli, el exiliado sacerdote John Brennan, especialista en exorcismos, es convocado para enfrentarse a un mal que se expande dentro de los muros de la mismísima Santa Sede. Un mal como no se había visto nunca antes parece hostigarles y podría traer consigo la completa destrucción de la iglesia Católica.

A menudo, cuando pensamos en el género de terror y en sus títulos o autores de referencia, inconscientemente tendemos a mirar hacia afuera, obviando u olvidándonos de autores del panorama nacional como Juan Antonio Torres (El Torres), quien por méritos propios se ha proclamado como uno de los grandes maestros del terror en los últimos años. El malagueño, autor de títulos como “El fantasma deGaudí”, “El bosque de los suicidios”, o “The veil”, nos sorprendió a mediados del 2015 con un impactante título en el que afrontaba un tema, si bien bastante explotado en el mundo del cine, no tanto en el del cómic… las posesiones y exorcismos.

Ciertamente “Roman Ritual” corría el peligro de asentarse sobre una montaña de clichés y tópicos del género, tan manidos y desgastados en la industria cinematográfica. Pero el gran acierto de El Torres, fue el de llevar su relato un paso más allá, incluso a riesgo de meterse en terreno cenagoso; transportándonos a un escenario cercano y creíble, casi tangible a pesar de la ficción, sabiendo conducir su fantasía hacia el terreno de la realidad… Tema especialmente espinoso, cuando dicha ficción transcurre dentro de los muros del mismísimo Vaticano y se aprovecha de la realidad social y eclesiástica más reciente para tejer su argumento final.

“Roman Ritual” nos pone en la pista del padre John Brennan, un sacerdote especializado en exorcismos, cuyo pasado de rebeldía contra el hermetismo de la Iglesia le ha costado el ser repudiado por la Curia Romana. Pero la súbita muerte de su mentor, el obispo Marelli, le ha vuelto a poner en la mira del Vaticano. Un poder corruptor ha llevado al borde del abismo a la mismísima Santa Sede y Brennan parece haberse convertido hora en la última esperanza para resolver un conflicto de tintes especialmente macabros. El futuro de la Iglesia Católica está en crucial peligro y solo él estará en posición de averiguar qué es lo que se está pudriendo en el corazón de la Iglesia.

   

Al sólido y formal guion de El Torres le acompaña un apartado gráfico a cargo de Jaime Martínez, que se antoja en un primer momento como algo flojo y quizás demasiado rígido en lo que parece un abuso de referencias fotográficas. Pero a medida que el relato avanza, su dibujo se va acomodando, adquiriendo una soltura más natural y sin duda ganando enteros en gran medida gracias a los magníficos colores de Sandra Molina; logrando crear finalmente una atmósfera turbia y corrupta, que nos llevará de la mano de principio a fin por esta oscura historia de intrigas y terror.

Tras su publicación en el mercado americano por la editorial Amigo Comics, este título sería rechazado por varias editoriales nacionales debido a lo escabroso de su argumento, hasta recabar en la editorial Dibbuks, quien lo publicaría para nuestro mercado, en un tomo de tapa dura, al precio de 16€. Que además cuenta entre sus extras con un prólogo a cargo de Paco Plaza (director de la saga REC) y una jugosa sección con el así se hizo del cómic.

En definitiva, un título del terror que no puede faltar en las estanterías de los amantes del género, al que esta semana le quiero conceder mi sello de aprobación del Capitán Latinoamérica.


jueves, 19 de mayo de 2016

Entrevista a Daniel Estorach, El Torres y Julián López




Si hace un par de semanas os recomendábamos desde el blog la lectura de "Hoy me ha pasado algo muy bestia", hace tan solo unos días tuvimos ocasión de conocer en persona al trío artístico a cargo del cómic durante su visita a la ciudad de Vigo, en el marco del Festival BOOM Film&Comic. Ellos son: El Torres (guionista y premio del Salón de Barcelona 2016), Daniel Estorach (autor de las novelas "Crónicas de un héroe urbano") y Julián López (talentoso ilustrador a cargo del apartado gráfico). Hasta allí se dirigió nuestro mejor reportero para entrevistar a este trío de ases (grandes artistas y mejores personas), a quienes estamos muy agradecidos por cedernos un espacio de su tiempo en su muy intensa agenda. Disfrutad a continuación de nuestra primera entrevista a tres bandas.

                                                          ___________________


En primer lugar permitidme felicitaros, primero a El Torres por ese reciente premio del Salón de Barcelona por “El fantasma de Gaudi” junto a Jesús Alonso Iglesias. Y en segundo lugar a los tres por el éxito que estáis cosechando con “Hoy me ha pasado algo muy bestia”, que se está agotando a un ritmo acelerado de las estanterías de medio país ¿Os esperabais esta acogida?

Daniel.- Bueno… en realidad sí confiaba en que fuera bien, porque es algo en lo que llevo trabajando desde hace tiempo y poniendo mucho esfuerzo. La cosa viene de lejos y este era otro paso más…

Torres.- La gente se acerca al tebeo sin ningún tipo de prejuicios, al contrario, se acerca con ganas de ver de qué va, incluso aquellos que ya conocían la novela, para ver qué tal se había adaptado a ese personaje que ellos ya habían conocido y es algo que me gusta. Siempre habíamos dicho, uy… es que al público en general las cosas de superhéroes en España no les gusta, porque son demasiado irónicos, demasiado ácidos. Pues todo lo contrario, querían una historia contada de una cierta forma y eso se está demostrando, el tebeo se está agotando y está teniendo muy buena acogida.

Como comentas, este tebeo de superhéroes lo habéis traído al terreno de algo más cotidiano y cercano a la sociedad española ¿Ha caducado el formato del superhéroe clásico?

Julián.- No creo…

Torres.- No, porque precisamente es un superhéroe clásico, o sea, el personaje de Daniel ya cuando en la novela adquiere los poderes decide ayudar a los demás…

Daniel.- Lo que hacemos es volver un poco a las raíces. Lo que ocurre es que está situado en la actualidad, pero recuperamos esos valores…

Julián.- Los valores del héroe clásico, o sea, el sacrificio, la total falta de egoísmo o de… no sé, preocuparse única y exclusivamente por los demás sin pensar siquiera en las consecuencias que pueda tener en contra suya, siempre teniendo en cuenta lo que le pudiera pasar al prójimo. Eso es lo que hace al héroe, plantearse: Voy a salvar a aquel tío ¿tengo que saltar del edificio? pues salto. Sin pensar en que realmente puede palmarla.

Torres.- Es lo que hace el personaje. El personaje bebe de esa raíz del superhéroe. El gran acierto que tenía la novela era colocarlo en un contexto no real pero sí realista. No se pone una capa y busca a un tío más fuerte que él y que sea malvado para pegarse con él. El personaje se plantea lo que tiene y piensa que con ello debe de ayudar a la gente.

¿Cuesta más construir esa imagen de superhéroe despojándolo de todo ese artificio y glamur propios del personaje? Porque admitámoslo, el pasamontañas que usa el héroe del Post-it no es un elemento especialmente tranquilizador por las connotaciones que pueda tener.

Post-it
Torres.- Pero sí icónico. Yo veo que los superhéroes de hoy en día, influenciados por los videojuegos y el cine, que necesitan otros elementos que en el papel no hay, han perdido esa iconicidad. Sin embargo el personaje de Post-it tiene un uniforme de héroe y es icónico. Cuando vemos un personaje así en la vida real pensaríamos…este me va a atracar, o es un cosplayer, o lo vería la policía así disfrazado y le diría que se fuera a dormir la mona a casa. Entonces de una forma muy realista tiene un cierto tipo de iconicidad. Lo que no va a hacer el personaje de Daniel es colocarse una armadura con una maya extraña…

Julián.- …cargada de colores brillantes y llamativos, porque no tendría sentido, de hecho ha tirado por la practicidad. Él puede ir por la calle sin levantar ningún tipo de sospecha, como cualquier persona, con su capucha en el bolsillo y en el momento que tenga que actuar se la pone y punto. La capucha es solamente un elemento para que no le reconozcan, como la mayoría de los antifaces, pero en el caso de Daniel no se quita la ropa y debajo tiene un traje oculto, él mimetiza su traje con su propia ropa de calle.

Torres.- lo que sigue siendo un uniforme de superhéroe. No creo que haya que quitar los uniformes ni la iconicidad, porque eso forma parte de lo que es la leyenda del héroe. Los  calzoncillos de Superman del que siempre nos reímos tienen que formar parte del uniforme de Superman porque los forzudos del circo de los cuales bebe todo esto los llevaban. Los llevaban por fuera y pensábamos… es que queda muy anticuado, no es una armadura… en fin. En televisión y en cine las cosas son diferentes pero en el tebeo yo creo que se puede y se debe jugar con eso

Daniel.- Es cierto, llevaban su cinturón, sus calzones… De hecho lo que comentabas sobre que a lo mejor da miedo, pues Batman, si no supieras quién es y te lo encuentras en medio de la calle te daría miedo, lo utiliza a su favor para ahuyentar a los malos. Una persona normal que no supiera quién es Batman, se lo encuentra delante y se cagaría del miedo. E igual que él también funciona con otros, bueno con Superman igual no ocurriría porque va de colorines.

Mencionabais en la presentación de hoy la posibilidad de llevarlo al mercado norteamericano ¿Es exportable esta versión refrescada del género?

Torres.- Yo creo que sí, pero no porque hayamos hecho una revolución brutal en el mundo del superhéroe de repente, es una historia muy clásica, pero es exportable en cuanto ofrece nuestra visión de nuestra cultura a otros países. Por ejemplo, los personajes cuando llega la noche se van a hacer lo que hacen los colegas, a comer pizza, a ver la tele y a contarse los problemas, o a quedar en el bar. Esa cultura de bar que aparece reflejada muchas veces en el tebeo, cuando van al Menta Negra, en Estados Unidos no existe, ellos lo hacen de otra forma. Entonces no solo se trata de que el personaje aparezca en ciertos lugares que tú reconozcas, como en Barcelona, subido en lo alto del parque Güell, el personaje está viviendo allí, pero para una persona que viva fuera eso le llama mucho la atención porque son patrones culturales que aunque sean asumibles, porque somos todos occidentales, no son los suyos y eso les parece algo exótico.

Daniel.- Por ejemplo, una cosa que me sucedió hace tiempo con la novela, fue que en una reseña me echaban en cara el cómo puede ser que este tipo que es un superhéroe lo primero que haga es ir a contárselo a su mejor amigo. ¿Pues, dónde vivimos? Cuando tienes un problema no es solo nuestro, cuando tienes un problema aquí normalmente tenemos la familia o los amigos más cerca, pues acudes a ellos para contárselo…

Julián.- O sea, ¿tú si tienes poderes qué haces? Te lo callas, te lo guardas para ti o lo primero que haces es llamar a tu mejor amigo y a tus colegas y decirles… tío mira lo que me pasa. Es lógico ¿no?

Daniel.- Acudes a alguien en quien puedas confiar y se lo dices. Y que te dé un poco el contrapunto, que no se te vaya la olla.

Torres.- Lo que es la red familiar no solo sirve para ayudarnos cuando estamos ahí parados y nos echan una mano, también están para este tipo de cosas. A eso me refiero también, esa visión de nuestra cultura que fuera resulta chocante.

Daniel.- Fuera, en Estados Unidos, por lo que conocemos a través de la televisión y las películas, siempre ves que la gente y sus familias viven a dos o tres estados de distancia, están siempre muy solos y los amigos como mucho son los del trabajo… Aquí no, aquí a nuestra gente la tenemos cerquita, y si te pasa algo acudes a ellos.

¿Cómo surgió el equipo artístico del cómic? Porque todo esto empezó, para quien no lo sepa, con tus novelas Daniel, y antes que eso con el blog en que ibas publicando la historia originalmente. ¿Quién propuso sacar el cómic?

Daniel.- Norma Editorial lo propuso. Oscar Valiente me llamó, había visto en las redes que estaba la novela por ahí circulando. Estuvimos hablando, se la leyó y dijo, esto me gusta, lo veo como cómic. Y me preguntó si quería seguir escribiendo más o si se quedaba solo en una novela. Yo le comenté que ya tenía la segunda empezada y que podía hacer tres, para no empantanarme y hacer una saga interminable. Entonces, tal y como le dije eso me propuso que hiciéramos las tres novelas y tres cómics, uno por cada novela. Y a partir de ahí Norma fue la que contactó con El Torres, Julián y compañía… hicieron algunas pruebas… y hasta ahora.


¿Satisfecho con el resultado?

Daniel.- Por supuesto (risas y mirada de complicidad con sus compañeros).

Después de las novelas de “Crónicas de un héroe urbano”, su universo expandido en “Tiempo de héroes” y ahora con el cómic de “HMHPAMB”… ¿Qué será lo siguiente?

Daniel.- Nosotros nos vamos a mover para que haya más cosas, pero no depende de nosotros…

Julián.- De hecho depende de vosotros. Como siempre al fin y al cabo.

Daniel.- Depende más de los lectores. El que siga funcionando el cómic propiciará que llegue más lejos, que se entere más gente, que se venda más, que podamos sacar más cómics y no solo estas adaptaciones.

Julián.- Siempre que haya gente que quiera más, habrá más historias.

Daniel.- Luego si va creciendo, pues a lo mejor hay posibilidad de que haya adaptación a otros medios, claro.

Como guionista ¿Es muy difícil trabajar sobre un material que ya era de una novela previa?

Torres.- Todo lo contrario, porque todo lo que es sentarte y trazar la historia ya estaba hecho. Y trabajar con Daniel no es que fuera fácil, ha sido un paseo por el parque. Porque llegaba yo con ideas locas y siempre nos entendíamos muy bien. Yo pensaba por ejemplo, los personajes vamos a expandirlos un poco más, así que le pasaba el guion y me decía, pues sí me gusta, o cámbiame ahí tal cosa. Porque Daniel (Estorach) conoce cómo es Daniel el personaje mejor que nadie y podía corregirme detalles como que Daniel no diría esto sino esto otro. Le proponía cosas como meter la escena de los patos, esa es la coña, vamos a meter algo metafórico y adelante. También ocurrió con el pasado del inspector Torga, o incluso Carmen que también aparece bastante. O sea, son héroes y ayudan a la gente y Carmen también está ahí sondeando mentes, como en la escena del pobre hombre que se va a matar y ella le dice que no se tire, que la vida merece la pena. Y al hacer esas cosas lo que queríamos plantear es que hay héroes de verdad ocultos entre nosotros, y eso servía para expandirlo todo. Ha sido realmente muy muy fácil. Yo creía que mi primer tebeo de superhéroes iba a ser un latazo y ha sido todo lo contrario.

Hablemos de otros proyectos presentes y futuros. Torres, acabas de presentar “Roman Ritual” ¿Qué nos puedes contar de este nuevo trabajo?

Torres.- Es un tebeo que va de exorcismos y el mundo eclesiástico y la gente lo está recibiendo muy bien. Las críticas están siendo muy muy buenas, las ventas no lo sé porque salió todavía la semana pasada y no tengo ninguna referencia. Ahora, si es por volumen de firmas yo he firmado un montón ya (risas). La cuestión es que “Roman Ritual” es lo que yo llamo mis dos tebeos de terror del año, cada x tiempo tengo que sacar en Estados Unidos un cómic para darle vidilla a la editorial/autoedición que tengo allí y el género de terror me gusta tanto que al final he decidido pues… no repetirme. Habría sido fácil repetirme y tocar historias del tipo “El velo”, otra vez con fantasmas, pero pensé sobre cuáles eran mis favoritos. Pues “El exorcista” y todo el tema de posesiones es uno de ellos, así que bueno, lo cogí por ahí, le di una pequeña vuelta de tuerca, creo que he ido un poquito más lejos que la mayoría de historietas o películas sobre exorcismos y por lo visto la gente se lo lee rápido y les está gustando mucho.

Como dices, el género de terror es muy recurrente en tu producción. ¿Cuáles son tus influencias?

Torres.- Pues en el género de terror, por ejemplo en el campo de la literatura pura y dura, y aunque mucha gente se lleve las manos a la cabeza cuando lo diga…

Julián.- Belén Esteban... (risas)

Torres.- Belén Esteban es un referente… de hacia donde no debes ir (risas), terror puro y duro. Diré que es Stephen King, mucha gente considera que es un escritorzuelo, pero yo creo que a parte de la producción inmensa que tenga, fue el primer escritor que cogió esos pequeños universos cotidianos cerrados y les mete un elemento sobrenatural que lo altera todo. Alan Moore como guionista de cómic es… EL GUIONISTA de cómic. En el futuro cuando hablen de guionistas de cómic del siglo XX y XXI, en el resumen sólo aparecerán Alan Moore y algún otro despistado, porque nos enseñó a todos que el tebeo puede tener diferentes capas de  textura, hasta los niveles de profundidad que quieras darle. Y en el campo cinematográfico me gusta mucho John Carpenter, porque aparte de que sea un guasón y meta ciertas cosas en sus películas, cuando quiere dar miedo en pantalla, cuando se pone a sugerir y a mostrar leves apuntes, para mi gusto es el mejor. Hay películas suyas como “En la boca del miedo” o “La cosa” que son fenomenales. Incluso esa película que hizo titulada “El fin del mundo en 8mm”, que originalmente se llamaba “Cigarette burns”, que cuenta la búsqueda una película maldita que es casi imposible de encontrar y que se estrenó durante un festival de Sitges durante el que toda la gente que la vio se mató en la proyección… cuando empieza a desarrollar esa historia piensas qué bueno es, con esa manera de mantener la tensión. Y es un episodio de Masters of Horror que dura solo cincuenta minutos.

Julián, tú vienes de trabajar en DC, con personajes icónicos de la editorial como Batman, Superman, Wonder Woman… y ahora te marcas este trabajo espectacular en casa ¿Volverás a DC inmediatamente… qué te traes entre manos?

Julián.-  Pues ahora mismo estamos liados con un montón de cosas. Pero estamos precisamente mirando ahora mismo qué priorizamos. Porque estamos metidos dentro de lo que es la adaptación de la segunda novela. Y aparte de eso hay un proyectillo con El Torres, otros dos con Daniel, en fin… Pero es lo que te digo, como tenemos que priorizar y corre prisa el mover esto…

Daniel.- Continuar con el “Hoy me ha pasado algo muy bestia”, venderlo fuera si podemos…

Julián.- Claro, ahora hay que vestirlo, hacerlo bonito para que se interesen desde fuera y a eso estamos. Y luego ya vendrán más cosas, pero lo primero es lo primero.

Entonces a corto plazo no podremos disfrutar de ningún spin-off con los queridos patos de El Torres (risas).

Daniel.- (risas) Bueno, hay otros proyectos de cómic de “Tiempo de héroes” en general, de lo que ya he empezado a hablar con Norma por ejemplo y con algún otro editor. Porque como el cómic va a tardar mínimo un año, sacar algo entre medias sería interesante para no tener a la gente esperando. Sería una historia más corta de unas cuarenta o cincuenta páginas, dentro de unos seis meses, con algún nuevo personaje y una nueva historia, pero todo dentro del universo que hemos comenzado, en el que aparezcan algunos de los personajes que forman parte de estas novelas.

Para terminar, una batería de preguntas rápidas, empezamos con un clásico ¿Batman o Superman?

Daniel.- Batman.
Torres.- Jimmy Olsen (risas).
Julián.- Superman.

Si tuvierais un súper poder sería…

Julián.- Volar.
Daniel.- Hablar y entender todos los idiomas del mundo.
Torres.- Yo creo que la telekinesis sería algo muy deseable.

Una persona que se merecería una visita del héroe del Post-it.

Julián.- ¿Una solo? Bufff…
Torres.- El presidente en funciones.
Daniel.- Yo iba a decir el mismo (risas).
Julián.- Pues no sé qué decirte, pero te lo puedes imaginar.

Una celebridad viva o muerta a la que invitaríais a cenar.

Torres.- Hombre, yo prefiero invitar a alguien vivo, porque un muerto puede ser un poco… quizás más barato pero mucho más peculiar (risas). Yo invitaría a Lady Gaga a cenar. Tiene que ser una visión del mundo tan extraña…
Daniel.- Yo a Alan Moore y que me pasara algún peta de esos que se fuma (risas).
Julián.- Pues yo invitaría a Alan Moore y a Lady Gaga para que me explicasen como han ido esas dos cenas… (más risas).

Si pudierais ser el autor de una obra que admiráis ¿cuál sería?

Daniel.- “Born again” de Miller y Mazzucchelli. Me daría igual ser el dibujante o el guionista.
Torres.- Yo voy a tirar por lo más alto, “La odisea”.
Julián.- Iba a decir “La muerte de Superman”, pero no, porque realmente es más por lo que significó para mi… Diré “Kingdom Come” de Alex Ross.

Pues creo que con esto ya podemos trazar un retrato vuestro bastante certero. Muchas gracias por vuestro tiempo y que todo os vaya muy bien.





Roberto M. Lamosa

lunes, 2 de mayo de 2016

HMHPAMB

Hoy me ha pasado algo muy bestia

Autor: El Torres (guion), Julián López (dibujo), Juan Albarrán (tintas), Fran Gamboa (color).
Editorial: Norma editorial.
Formato: 136 páginas, a color, tapa blanda.
Año de publicación: 2016
Precio: 18€




Tras las siglas HMHPAMB se esconde la exitosa novela de Daniel Estorach que ahora llega hasta nuestras estanterías en una impactante adaptación al cómic que promete convertirse en un auténtico fenómeno de masas. Esta es mi lectura recomendada de la semana:

Daniel era un tipo normal y corriente, con una vida rutinaria como la de todos los demás. Pero eso era ayer, hoy se ha despertado dándose cuenta de que le ha pasado algo muy extraño. Hoy posee unos misteriosos superpoderes que le hacen parecer invencible. Ante él se abre un mundo de nuevas posibilidades, pero sobre todo de grandes dudas ¿Qué hará con esos poderes, debería convertirse en el héroe que salve a Barcelona del crimen y la violencia que contempla a diario? Pero ese solo será el principio de sus preocupaciones, en la vida real quizás deba pagar un precio muy elevado por sus nuevas facultades.

Cuando nos referimos a “Hoy me ha pasado algo muy bestia”, el cómic basado en la exitosa novela homónima de Daniel Estorach, quizás podamos hablar de esa vuelta de tuerca al género que tanto se echaba en falta en los últimos tiempos, un soplo de aire fresco llegado para diferenciarse del producto mainstream al que estamos tan acostumbrados. Que por qué digo esto, pues remitámonos al muy manido género de los súper héroes, basado en un formato ya algo caduco y revenido a estas alturas, que ha sido tan explotado para alimentar a la siempre voraz industria editorial que ha acabado distanciándose de su esencia original en pro de una deriva fantasiosa destinada al consumo rápido y muy a menudo algo vacía de fundamento.

Allá por el 2012, el autor catalán Daniel Estorach inspirándose en vivencias personales decidió retroceder hacia el origen, hasta los miedos más básicos que atenazan al hombre, devolviendo al ídolo heroico a la senda de la realidad. Despojó al héroe enfundado en mallas de colores de todo su estudiado glamur y lo plantó en plena calle, donde debería enfrentarse a los problemas más cotidianos, a la delincuencia callejera, la violencia de género, al abuso y al maltrato, a todos esos crímenes tan cercanos que contemplamos con impotencia, haciendo que nos preguntemos a nosotros mismos ¿Qué le está pasando a esta sociedad, qué papel juego yo en esto? Y quizás esa fuera la clave de su éxito, hacer empatizar al lector a un nivel tan basal.

Así nos encontramos a Daniel (alter ego del propio autor), un chico ordinario, con una vida ordinaria, que de buenas a primeras se despierta una mañana cubierto de inexplicables heridas. Para su sorpresa, al ir reconstruyendo el relato de lo sucedido en la noche anterior, descubre cómo dotado de una fuerza y agilidad sobrehumanas hasta entonces desconocidas, logró rescatar a su vecina, víctima de los brutales maltratos de su marido. Ese es el pistoletazo de salida para una nueva vida, en la que a diferencia de las películas o los tebeos, no hay un guión escrito que le diga lo que debe hacer (véase la ironía), solo un sin fin de posibilidades y sus correspondientes inconvenientes. ¿Podría ser un héroe en la vida real? ¿Y hasta qué punto debería sacrificar su vida privada para preservar su seguridad y la de sus seres queridos? ¿Acaso debería explicárselo a ellos? Las preguntas lógicas que más de uno de nosotros nos hemos planteado alguna vez en nuestras ensoñaciones. Así arranca un relato que irá creciendo paulatinamente para descubrirnos que quizás Daniel no sea el único en su género, que para su desgracia el panorama en realidad pinte más complicado de lo que inicialmente aparentaba.

   

Asumiendo la gran dificultad que implicaba la adaptación de una novela a un medio como el cómic, cuyas posibilidades y limitaciones son tan diferentes, hay que resaltar el buen trabajo que El Torres (autor de “El velo”, “El bosque de los suicidios” o “El fantasma de Gaudí”) ha hecho para adaptar y sintetizar toda la historia en un guión de lo más funcional, algo directo al grano en ciertos momentos, eso es cierto, pero que en cualquier caso logra adaptar al lenguaje narrativo del cómic una historia bien presentada, estructurada y atractiva, que bien podría suponer el nacimiento de todo un universo de superhéroes en la industria nacional.

Mención aparte merecen también Julián López, Juan Albarrán y Fran Gamboa, dibujante, entintador y colorista respectivamente, y un auténtico trío de ases de sobra experimentados en la industria norteamericana, que en esta ocasión han rubricado un trabajo soberbio (en el que no faltan guiños, homenajes y cameos), del que ya pudimos disfrutar de un adelanto hace casi un año, ahora servido al completo para ser devorado con los ojos. Y aunque el mérito también haya que concedérselo al autor original de la obra, a quien corresponde por derecho propio la autoría del concepto, hay que señalar que uno de los grandes alicientes de este trabajo era que por fin podríamos disfrutar de la imagen de su protagonista enfundado en sus ya icónicos pasamontañas y cazadora de cuero, convertidos ahora en un uniforme que podría rivalizar con las lujosas armaduras de los héroes de Marvel.

Tras publicar la serie de novelas, Norma editorial ha ampliado la franquicia con este cómic, que llega en formato de tapa blanda y cuenta además con un prólogo de Carlos Pacheco, un epílogo del propio Daniel Estorach y una breve galería de pin-ups a cargo de varios artistas invitados. Su precio es de 18€.

¿Empieza aquí nuestro propio universo de superhéroes? Quién sabe, lo que sí está claro es que se trata de una ambiciosa, cuidada  y calculada producción con un futuro prometedor, a la que esta semana le quiero conceder mi sello de aprobación del Capitán Latinoamérica.




martes, 19 de enero de 2016

El fantasma de Gaudí

El fantasma de Gaudí

Autores: El Torres (guion), Jesús Alonso Iglesias (dibujo).
Editorial: Dibbuks
Formato: 124 páginas, a color, tapa dura.
Año de publicación: 2015
Precio: 22€




Esta semana os quiero recomendar otra de las interesantes propuestas que el mundo del cómic nos dejó el pasado año, me refiero a "El fantasma de Gaudí", la estupenda obra de misterio creada por El Torres y Jesús Alonso Iglesias.


Cuando Antonia, una sencilla cajera de supermercado, salva a un anciano de ser atropellado, desencadena una serie de terribles sucesos. En los principales monumentos construídos por Gaudí comienzan a aparecer cadáveres terriblemente mutilados. El inspector Jaime Calvo se encuentra ante un caso complejo de difícil solución... Y Antonia sigue asegurando que ha visto al fantasma de Gaudí.

Juan Antonio Torres, más conocido como el Torres, nos regaló el pasado año esta trepidante obra de misterio ambientada en la Ciudad Condal. Y es que la enigmática figura de Gaudí siempre ha dado juego para todo tipo de teorías y especulaciones sobre su vida y obra, especulaciones que en muchas ocasiones derivaban hacia lo místico, en un juego de simbologías en permanente movimiento entre lo sagrado y lo profano. Dos facetas que por otra parte siempre han impregnado la obra del arquitecto catalán y por extensión a la ciudad de Barcelona. De tal manera, no podía faltar un relato que explotara esos claroscuros generados en torno a su figura, esos mitos atemporales que tan bien podían encajar como piezas de un extraño puzle; y ahí es donde el Torres ha dado el golpe certero, creando un intrigante thriller policíaco cuyos tintes oscuros extienden su mano hacia lo fantasmagórico.

La historia arranca con una macabra serie de asesinatos que están llevando a la policía hacia un atolladero. Todos los escenarios del crimen tienen un punto en común, y es que todos han tenido lugar en emblemáticos edificios creados por el arquitecto catalán, pero la relación se escapa de la comprensión del detective a cargo de la investigación. Por su parte, Antonia, una humilde cajera de supermercado se verá metida en el ojo del huracán el día que acaba en un hospital tras salvar a un anciano de ser atropellado… nada especial de no ser porque aquel anciano que parecía el vivo retrato de Gaudí ha desaparecido sin dejar rastro ¿Un fantasma?

Pero lo mejor del caso es que se trata al mismo tiempo de un relato cercano y verosímil, poblado por personajes reconocibles, casi palpables. Y creo que ese ha sido el mayor acierto de “El fantasma de Gaudí”, el haber traído la ficción a la realidad y no a la inversa.
Y al igual que la dualidad de la obra de Gaudí, también ha sido capaz de mostrarnos las dos caras de una ciudad: la de su esplendor y  también la de sus contrastes y pequeñas miserias. Pero parte de ese mérito también le corresponde a
Juan Alonso Iglesias, el artista a cargo del dibujo de esta historia, quien no sólo ha conseguido retratar a ese elenco de personajes corrientes, sino hacernos creer que poblaban sus calles y escenarios cargados de pequeñas dosis de realidad. Además de salir airoso de la difícil tarea que era reconstruir la obra del célebre arquitecto y plasmarla en las páginas de un cómic. Sin duda un trabajo por el que hay que quitarse el sombrero ante el artista.


La editorial Dibbuks fue la responsable de publicar este cómic en formato de tapa dura al módico precio de 22€. Entre los extras incluye además una jugosa sección con el diseño de páginas y personajes, así como las portadas alternativas descartadas, con comentarios de sus autores.

Si algo han conseguido El Torres e Iglesias con este trabajo, es crear un thriller que no solo satisfará a los lectores habituales de cómic, sino también al público general, que sin duda quedará satisfecho con esta documentada e intrigante historia. Por todo ello esta semana quiero darle mi sello de aprobación del Capitán Latinoamérica.