martes, 14 de marzo de 2017

Paletos cabrones

Paletos cabrones 1. Aquí yace un hombre

Autores: Jason Aaron (guion), Jason Latour (dibujo).
Editorial: Planeta Cómic
Formato: 128 páginas, a color, tapa blanda.
Año de publicación: 2016
Precio: 14,95€






Tras cuarenta años de ausencia, el viejo Earl Tubb ha vuelto su ciudad natal para recoger las pocas pertenencias familiares que quedan en la antigua casa de su padre. En el condado de Craw, Alabama, hogar de la Boss BBQ, el equipo vencedor Runnin’ Rebs y un auténtico hervidero de paletos sureños, las cosas parecen no haber cambiado demasiado en todo ese tiempo… o quizás sí. El exitoso entrenador Euless Boss parece dirigir el lugar con mano de hierro, dirigiendo sus negocios turbios sin oposición. Pero Earl es un viejo demasiado testarudo como para hacer la vista gorda ante sus abusos…

“Southern bastards” en el original, retitulado aquí como “Paletos cabrones” quizás para evitar susceptibilidades y malinterpretaciones, es exactamente lo que su título promete, una historia de un género ya conocido por todos, sobre todo en el ámbito cinematográfico y que bien podríamos bautizar como un paleto western, o un redneck western… en fin, un drama criminal poblado de tíos duros y ambientado en un escenario opresivo y marginal tan genuino de los estados sureños de los USA.
La premisa no es nueva y hasta podría parecer incluso previsible, pero en realidad nos encontramos con un acertado relato salido de la mente de Jason Aaron, curtido autor del universo Marvel o de obras como Scalped, nativo de Alabama y buen conocedor de la idiosincrasia de sus tierras, quien tiene mucho que aportar a un género tan poco explorado en el mundo del cómic. Precisamente, partir de unos personajes ciertamente arquetípicos es lo que le ayuda a que la trama alcance un buen ritmo desde su comienzo, pudiendo dar paso así a la verdadera historia de interés, la de Earl Tubb, hijo del antiguo Sheriff del condado, quien en su juventud abandonó su sórdido hogar natal huyendo de la sombra de su rígido padre. Tras su vuelta a la ciudad, su odio hacia todo lo que tiene que ver con ella no logra sobreponerse a los valores de rectitud que aquel cabrón le inculcó. La apática población del lugar, aparentemente embobada con los éxitos deportivos de su equipo de football parece consentir que el turbio entrenador Euless Boss, un hombre que acumula tantos trofeos como cadáveres bajo las gradas, campe a sus anchas y maneje sus negocios turbios sin oposición. Se presenta así el conflicto moral de su protagonista, otro testarudo cabrón que no puede evitar convertirse en aquel a quien nunca quiso imitar. El hombre justo que sólo deseaba una breve estancia en su pueblo acabará topándose ahora con una sucesión de conflictos de consecuencias imprevisibles.

Pero esto no es más que el comienzo, el arco argumental de este primer número, concluye dando pie a una historia que promete crecer con resultados igualmente imprevisibles y que de hecho ya cuenta con un segundo tomo publicado.

   

El dibujo de Jason Latour, muy rudo en sus líneas y a pesar de ello muy preciso y certero, sin duda es otro de los grandes aciertos de este trabajo, que logra una perfecta puesta en escena, con sus personajes de facciones groseras y sus escenarios habituales cargados de personalidad e información. Mención aparte merece también el audaz ritmo narrativo que logra imprimir a sus viñetas, así como las amargas paletas de colores con los que construye y delimita los paisajes emocionales tan necesarios en esta historia.

Planeta Cómic es la responsable de la publicación de este título, en formato de tapa blanda (quizás algo endeble para mi gusto, si hubiera que señalar algún inconveniente) y que incluye entre sus extras una galería de portadas alternativas, una breve sección de bocetos, biografías de los autores y una curiosa receta de pastelitos fritos de manzana a cargo de la madre del autor. En la actualidad la serie consta de dos números publicados, al precio de 14,95€ cada uno.

En definitiva, una lectura más que recomendada, no en vano ha sido galardonada con los premios Eisner a mejor serie del año y al mejor guionista. Un título al que esta semana le quiero otorgar mi sello de aprobación del Capitán Latinoamérica.